
Lo único que puede explicar que la revolución no se halla venido a bajo, a pesar de que se la ha traicionado tanto por aquellos que juraron defenderla haciendo que lo que vemos hoy y se ha visto durante tantos años sea una broma macabra de lo que pudo ser y no fue, es la legitimidad de la victoria, tanto en Santa Clara como en la invasión a Playa Girón hace estos días 50 años. Como digo, la revolución se ha traicionado demasiado, por demasiados y demasiadas veces, pero en Girón fue el pueblo el que dijo no al pasado, aún más nefasto, y no a la intervención.
La verdad dejo de importarme hace tiempo quién diablos tiene razón, yo solo quiero ver al pueblo cubano unido, sin llorar a los dos lados de la orilla, y que la maldita ideología deje de meterse en lo que no le importa.